Usted sabe qué hacer si alguna alumna de su studio se queda embarazada o si una mujer ya gestante busca su espacio? ¿Conoces los cuidados especiales que se hacen necesarios al trabajar con pilates para gestantes?

Si quieres entrar en ese nicho, hay algunas informaciones más que necesita tener. El cuerpo de la mujer cambia mucho en esta fase y para que el método pueda ser practicado con seguridad, es necesario que ciertas limitaciones sean entendidas y respetadas.

En el caso de que no se haya encontrado una mujer en ese período en su studio, pero tenga interés en invertir en ese segmento, quien sabe hasta en abrir una clase específica de pilates para embarazadas, este post también es para usted.

Hablamos con la profesional de pilates y fisioterapeuta Lívia Godoi, propietaria del Studio Liv, que trabaja con pilates para gestantes, para traer hasta usted toda la información necesaria para trabajar con esa modalidad.

¿vamos allá?

Cuadro médico de la gestante

Para que una mujer embarazada pueda practicar pilates, es fundamental que ella tenga una liberación médica. De acuerdo con Livia, cada gestante presenta particularidades en cuanto a las alteraciones fisiológicas relativas a la condición, y es importante conocerlas para poder trazar las conductas a seguir.

Contra indicaciones

La profesional advierte que el instructor debe atentar contra contra indicaciones absolutas o relativas, tales como:

  • Placenta previa
  • Preeclampsia
  • Infección aguda
  • Desprendimiento de la placenta
  • Desórdenes respirotorios(asma, bronquitis)
  • Anemia
  • Diabetes gestacional

Señales de advertencia

Además de las contra indicaciones, Lívia aconseja que el profesional este atento en cuanto a señales de advertencia, para la interrupción de la actividad física. Algunos ellos son:

  • Sangrado vaginal
  • Disnea a pequeños esfuerzos
  • Dolor de cabeza
  • Dolor torácico
  • Contracciones uterinas no fisiológica (acredito que sea esto)
  • Pérdida de líquido amniótico

Beneficios de la práctica

Si la mujer embarazada presenta un cuadro favorable y obtiene la liberación médica, la práctica del pilates puede traer varias ventajas a ella.

Los principales, según Lívia, son con relación a quejas puntuales, como por ejemplo: lumbago, sacroileítis, pubalgia, síndrome del piriforme, fascitis plantar, síndrome del túnel carpiano, incontinencia urinaria, edemas de miembros inferiores y dolores en la región cervical y escapular.

A pesar de los beneficios, la profesional explica que muchos médicos no hacen la indicación del pilates para gestantes porque tienen poco conocimiento sobre el método.

“A pesar de mucho tiempo de existencia y de la confiabilidad y eficacia del método pilates ser comprobados para gestantes, él todavía necesita ser más difundido en Brasil”, informa.

Como la gestación es un período en que la mujer redobla la atención con el cuerpo en busca de beneficios para ella y para el bebé, Lívia cree que la recomendación médica para la práctica de pilates es algo necesario.

“El médico es la autoridad en recomendación y liberación, dando seguridad a la mujer para buscar un studio”, afirma.

Limitaciones en los ejercicios

A pesar de los amplios beneficios, el pilates para mujeres embarazadas requieren algunas limitaciones. Las alteraciones fisiológicas y biomecánicas de la gestación piden una elección de ejercicios más individualizada, buscando garantizar la seguridad y aumentando el cuidado para no exponer a la gestante a riesgos.

Algunos de los principales puntos en que es necesario cautela, de acuerdo con Livia, son:

Bases inestables y alturas: ejercicios realizados bajo bases inestables y alturas exigen el máximo de cuidado, pues el centro de gravedad cambia, los reflejos se disminuyen y no se puede correr el riesgo de caída;

Articulaciones y ligamentos: es necesaria atención con respecto a la inestabilidad en las articulaciones y la hiperfrouxión ligera, debido a la hormona relajina;

Intensidad: no es recomendable realizar ejercicios muy intensos, como saltos en el Reformer, por ejemplo. La gestante no debe llegar al agotamiento.

Cuidados progresivos

El profesional que trabaja con pilates para gestantes necesita, cada trimestre, estar atento a modificaciones en los posicionamientos durante los ejercicios, adaptando aparatos para proporcionar confort a la mujer embarazada.

Lívia recomienda, por ejemplo, la utilización de la tabla de salto del Reformer, para elevar el tronco durante un ejercicio de decúbito dorsal.

“Es necesario siempre observar las nuevas modificaciones y exigencias del período en que se encuentran”, afirma.

Otro punto que el instructor debe tener en cuenta es que cuando parar la actividad. De acuerdo con Livia, esto varía según las particularidades de cada gestante. Es necesario que se observe hasta cuando ella tiene condiciones de proseguir y se tiene liberación médica para ello.

A pesar de la liberación médica, otras cuestiones que pueden impactar en la continuidad de las prácticas y que el instructor debe estar atento son:

  • Disposición de la gestante;
  • Aumento considerable del abdomen;
  • Aumento de la inestabilidad articular;
  • Reducción del equilibrio estático y dinámico;
  • Mayor ganancia de peso;
  • Más ansiedad;
  • Síndrome de hipotensión supina;
  • Surgimiento de las primeras contracciones.

Niveles de las prácticas

Las mujeres que ya practicaban el método, cuando se quedan embarazadas, necesitan sacar el pie del acelerador. Ya citamos aquí que los pilates para gestantes requieren restricciones, y eso se aplica también en cuanto a la evolución de los ejercicios.

Lívia explica que esto es necesario porque muchos cambios ocurren ya en el primer trimestre de la gestación: cambios emocionales, somnolencia, mareos, náuseas, aumento de las mamas, disminución de la presión arterial, etc.

Debido a estos factores, la profesional subraya que las mujeres que ya practicaban pilates no deben ir más allá del nivel anterior al embarazo. Las que no practicaban, y que antes de los pilates estaban sedentarias, deben iniciar las actividades con un programa de intensidad leve, de nivel básico.

En cuanto a los ejercicios avanzados, Lívia enfatiza que ellos no son indicados en el pilates para gestantes, por elevar mucho la temperatura corporal y ser extenuantes.

“Es común que la alumna que era de un nivel avanzado quiera dar continuidad al grado de dificultad mayor. Sin embargo, con los cambios corporales, necesitamos respetar el cuerpo y el bebé, enfocándose en ejercicios que van a traer beneficios a ellos, sin que necesiten exigir un nivel de dificultad elevado “, justifica.

Clases Colectivas

Las clases de pilates para mujeres embarazadas pueden ser colectivas o individuales. Lívia dice que cuando coincide de las embarazadas pueden formar una clase a la misma hora, eso es algo inspirador. “Ellos comparten información y se sienten más a gusto y motivados para los ejercicios”, asegura.

En cuanto a los aparatos y accesorios utilizados en grupos de pilates para gestantes, la profesional habla que ellos son los mismos de otras clases, la diferencia es que algunas modificaciones son necesarias en los equipos y prácticas, como ya citamos.

La temperatura del estudio, para las mujeres embarazadas, no puede ser muy elevada. Los pilates para gestantes requieren un ambiente tranquilo y aireado.

Ejercicios de pilates para gestantes

Ahora que ya está bien informado sobre todas las limitaciones y cuidados que son necesarios para las alumnas embarazadas, vamos a las prácticas.

Lívia cita algunas opciones de ejercicios que se pueden practicar en el pilates para gestantes:

 

  • Footwork na Chair

 

Beneficio: Fortalece cuádriceps, glúteo y isquiosurales.

Práctica: Sentada sobre la silla en la parte delantera, con los talones apoyados en los pedales, manteniendo la columna alineada. Empuje los pedales hacia abajo manteniendo la alineación de la columna.

 

  • Quadruped no Solo

 

Beneficio: Fortalecer miembros superiores e inferiores.

Práctica: En posición de cuatro apoyos, con brazos bien estirados y puños bien debajo de los hombros y rodillas bien debajo de las caderas. Piernas y brazos en paralelo. Realizar la extensión de cadera y rodilla mientras expira, elevando la pierna en el aire. Inspirar, volviendo a la posición inicial.

 

  • Front Splits no Reformer

 

Beneficio: Estiramiento de la cadena anterior de la pierna y fortalecimiento del glúteo máximo e isquiotibiales.

Práctica: En pie en el lateral del Reformer, pie derecho apoyado en el apoyo de hombro y pie izquierdo apoyado en el suelo, con rodilla flexionada. Llevar el carro hacia atrás, haciendo extensión de la cadera izquierda.

 

  • Puente en la bola

 

Beneficio: Control corporal, fortalecimiento de la musculatura posterior del cuerpo y movilización de columna.

Práctica: Acostado en decúbito dorsal, brazos extendidos al lado del tronco, piernas extendidas y apoyadas en la bola. Comenzando por el movimiento de la pelvis, enrollando la cadera (retirando solamente el sacro del suelo) y subiendo el tronco, sacando “vértebra por vértebra” del suelo, hasta estar con el apoyo entre las escápulas. Vuelva a desenrollar la columna hasta volver a la posición inicial.

 

  • Tower Bar Hamstring Series no Cadillac

 

Beneficio: Fortalecimiento de la musculatura posterior del muslo

Práctica: En decúbito dorsal, con la cabeza hacia el lado contrario de la barra torre, brazos estirados al lado del cuerpo y pies apoyados en la barra torre con extensión de rodillas. Iniciar empujando la barra de torre al techo, articulando la columna y extendiendo la cadera hasta llegar a la posición del puente. Retornar articulando la columna hasta llegar a la posición inicial.

Después de la lectura, usted ya se siente más seguro para trabajar con pilates para gestantes? Comparte con nosotros su opinión, dudas y sugerencias.

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